Flores de Mayo: una noche de música, amistad y resistencia


La noche del 9 de mayo, The Mesón by Rosy vibró con energía durante la esperada edición de Flores de Mayo. Cuatro bandas emergentes de Los Mochis tomaron el escenario en una velada que mezcló pop punk, rock alternativo y una celebración sincera del arte local.


Mudras abrió la noche con una propuesta de pop punk, marcando desde el primer acorde el tono festivo y cargado de energía.

Le siguió Accidente en la calle Coral, con un set sólido que reafirmó la identidad de su proyecto. Destacaron por la fuerza con la que interpretaron sus temas originales y por su cuidada estética visual: todos uniformados, transmitiendo cohesión y presencia escénica.

Jinx tomó el relevo con un set de covers coreables. Su bajista, con una energía tan caótica como magnética, convirtió cada rincón del Mesón en parte de su escenario.


El acto principal corrió a cargo de French Fleur, que celebró su primer aniversario y el cumpleaños de su baterista, Adal Castro. Aprovecharon la ocasión para presentar un adelanto de su próximo EP, SHIT BUTTERFLY, compartiendo varios temas originales que evidencian tanto su evolución musical como una dirección cada vez más clara y contundente del sonido que quieren compartir.

La presentación continuó con un repertorio lleno de pop punk dosmilero, donde la nostalgia fue el combustible para una última explosión de energía. Entre coros, saltos y uno que otro slam, el público acompañó cada canción como si fuera suya.


Sin embargo, la noche tuvo que cerrarse antes de lo previsto debido al delicado clima de seguridad que se vive actualmente en el estado de Sinaloa. Aunque en The Mesón no se presentó ninguna situación de riesgo, comenzaron a circular reportes que generaron inquietud. Por ello, la organización tomó la decisión —responsable y solidaria— de concluir la jornada antes de tiempo, priorizando el bienestar de todos los asistentes.



Y así concluyó Flores de Mayo: una fiesta que celebró la amistad, el compañerismo y la música hecha en casa, despidiéndose con respeto, pero no en silencio.

Porque incluso en la pausa, la música resiste.

Sigue haciendo ruido.


Reportaje por: Ricardo

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