Una reseña personal de Jesús Camacho
¿Inicia el Mes...ón???
¿Coincidencia? ¡No lo creo!
Iniciamos este pasado viernes primero de agosto con toda la energía del verano.
Astro Difusión nos trajo la Cyberia
Experience, un encuentro electrizante en un escenario único en
Los Mochis.
Desde las profundidades del Mesón se escuchan rumores... Aún no es
Halloween, pero se dice que se ven fantasmas por la zona... Tal vez no estaban
muertos, tal vez solo estaban de parranda.
Richy Contra
inauguró el escenario con su energizante ukulele y sus rimas alborotadas.
Teddykat nos alteró
la vibra con su sonido urbano: una mezcla potente de lo más duro del trap, rap
y unos detalles de regional. Nos movió el hígado… y a mí, se me antojó una
cerveza al escucharlo. Solo digo.
¡Sorpresa, estaban de parranda!
¡Nard’a volvió con todo!
Volvieron a golpearnos con su vibra de “Cuidado que ahí vamos”.
Acordes únicos, sonido extraño, fuera de lugar… pero todo que ver.
Qué puedo decir de Nard’a que no sepamos. Nard’a es un sonido único, real,
sincero y potente, que estamos encantados de escuchar cada que deciden volver
de las penumbras.
Y junto con el viento que trajo a Nard’a hacia nosotros, también aterrizó
una nave espacial con forma de Nissan Sentra.
En la cajuela de ese platillo volador se encontraban como 300 teclados de
sonidos espaciales, y dentro de aquella nave bajaron unos marcianos con una
magnum en la mano y un Sony Ericsson a controlar nuestras mentes con sus
teclados psíquicos, arrastrándonos justo al frente de ellos y haciéndonos
sacudir nuestras cabezas al unísono.
Ríndigo hizo de las
suyas de nuevo, y como no podía faltar su presencia en Cyberia Experience,
llegó para robar nuestras mentes y piernas.
Nos puso a bailar, qué les puedo decir. Me gusta esta nueva etapa de Ríndigo,
su sonido es más fuerte que nunca.
¿Y qué creen…?
¡Nos visitaron desde Culiacán!
¡Canela vino por su
chokomil del centro a ser parte de la Cyberia Experience!
Fueron quienes cerraron la noche con toda la energía posible, con su sonido dreamy
lokochón, bailable, golpes rápidos.
Aquella noche en el Mesón disfrutamos mucho escuchar a Canela, con su sonido
espacial, como si estuvieses soñando… ¡pero muy energético! En serio, bailamos
todo su show.
Esta Cyberia Experience a manos de Astro Difusión fue una amalgama de
emociones lokas y extrañas, felices, rápidas y definitivamente muy movidas.
En palabras de nuestros vecinos:
Teddy, baterista de
Canela, nos dice haber encontrado "algo distinto", al ser esta su
segunda ocasión en Los Mochis. Hacía tres años que no nos visitaba, y lo que
antes "parecía misa", hoy lo describe como un
encuentro religioso, o en sus palabras: “la raza se prendió”.
Diego, bajista de
Canela en su primera vez en Los Mochis, está convencido de volver a escuchar lo
que se rugió por las catacumbas del Mesón.
A lo cual Isa,
guitarrista y vocalista, define su experiencia como: “bomba”.
Al buen entendedor, pocas palabras.
Y (quiero creer) que Paul,
guitarrista y voz en conjunto con Isa, se la pasó a toda madre. En sus
palabras: “me gustó tocar aquí, es chiquito y
acogedor”.
Canela es algo no escuchado en Los Mochis. Yo disfruté mucho su show y, sin
duda, me encantaría estar en un concierto únicamente suyo. Me encanta. Es
música para bailar, para reír, para ir a la playa, para llorar… para fumar...
Estamos muy contentos con todo lo que fue Cyberia Experience.
Esto es solo el comienzo.

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